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Ignacio del Valle

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El escritor español Ignacio del Valle acaba de publicar su último trabajo, un libro de cuentos que lleva por título Caminando sobre las aguas. Hoy está aquí con nosotros y con todos los lectores de Punto y Coma.
Muchas gracias, por haberme invitado a Punto y Coma. Es un placer estar aquí con vosotros.

 

Tras siete novelas publicadas aparece tu primer libro de cuentos. Era el cuento para ti una asignatura pendiente1.
Lo cierto es que, bueno, yo soy cocinero antes que fraile2, que se suele decir. Tengo una carrera larga como cuentista, durante diez años. Y estuve diez años presentándome a todos los premios de España, y gane algunos premios, y bueno, pues tengo una acumulación de cuentos importante y lo que me apetecía era empezar a hacer, pues, selecciones.

 

Hay en estos cuentos, yo creo que un denominador común, de guerra, de destrucción, de abusos de poder y atrocidades que cometen los hombres. ¿Por qué esta obsesión por la guerra y la violencia en tus cuentos?
Bueno pues, es una de las partes esenciales de la condición humana. Nos ha conformado3 como raza. Ha hecho que superviviéramos a un montón de conflictos y a un montón de depredadores4 en todas las áreas. Y la violencia es un tema clásico. Y la guerra es una cosa universal, siempre se ha tratado. Ha sido un gran tema de interés. Y yo creo que por dos cosas nos obsesiona la violencia. Quizás porque nos fascina que una situación que aparentemente pueda ser irresoluble5. Por ejemplo, una disensión6 con otra persona. Basta con sacar una pistola, pegarle un tiro, se acabó la disensión. No hay problema. Esa facilidad para resolver problemas, a mí, personalmente me fascina. Y, por otro lado, la violencia, los estados extremos de guerras o de conflictos, pues, posiblemente, nos ponga ante dilemas morales que no tenemos en la cotidianeidad7, en el día a día. Así que…, pues es un tema interesantísimo para escribir sobre ello. Porque, al final, la literatura se basa en el conflicto, ¿no? Si no hay conflicto, no hay novela.

 

¿No hay algún lugar para la esperanza? ¿Para encontrar otra manera de solucionar los problemas, que no pase por la violencia?
La hay. También forma parte de la condición humana. Hay muchas facetas, y una de ellas es el amor, evidentemente, la esperanza, la bondad nos ha ayudado también a sobrevivir como raza. No solo a través de dar palos8 hemos sobrevivido en la historia. También nos hemos ayudado a base de cooperación. Y la esperanza es lo que un poco nos ayuda a encontrar la luz en medio de todas las contradicciones en las que navegamos.

 

Vamos a hablar un poco del cuento que hemos seleccionado. Ese cuento es Relatividad, un cuento delicioso en el que se mezclan el pasado, el presente y el futuro. ¿Qué es el tiempo?
Para mí el tiempo no se mide en años, se mide en experiencias. Yo creo que el tiempo es eso, es decir, haber disfrutado de los años que has tenido. Da igual haberte muerto con 40 que con 120 porque hay gente que en 40 años vive 3 vidas.

 

Muy bonito eso que has dicho de que el tiempo son las experiencias.
Es que, al final, es lo que nos llevamos: la memoria.

 

En el transfondo9 de la historia de Relatividad hay un coloquio en la televisión en el que se habla de la posibilidad de viajar en el tiempo. ¿Por qué ese deseo de poder viajar en el tiempo?
Yo creo que también hay una fascinación por la posibilidad de cambiar nuestros errores del pasado, pero yo no lo consideraría. Yo, si me diesen la oportunidad, no viajaría en el tiempo. ¿Por qué? Porque los errores ya están cometidos y todos esos errores son los que te han construido a ti, tu carácter y tu persona. Es lo que eres ahora, 20 años después de haberlos cometido. Si tú eres listo, tomas nota y procuras10 que te ayuden a tomar decisiones en el futuro. 


 

* Entrevista publicada en el número 42 de la revista Punto y Coma       

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