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EL CAJÓN FLAMENCO VIENE DE PERÚ Y ES UN INSTRUMENTO AFROPERUANO

El productor español de música Javier Limón dice que “son los afroperuanos los que hicieron del cajón un instrumento mundial importantísimo y son ellos los que han hecho del cajón parte esencial del flamenco”. El cajón se toca1, por ejemplo en el vals2 peruano, que es un vals parecido al vienés. El vals más popular es, sin duda, La flor de la canela, compuesto por la cantante peruana Chabuca Granda. De hecho, ella es una de las protagonistas en la historia de la incorporación de este instrumento en la música flamenca.

En 1977, Paco de Lucía y su sexteto estaban de gira por América Latina. Cuando se encontraban en Perú, el embajador de España en Lima hizo una fiesta en su casa. Allí, el guitarrista español vio la actuación de la cantante peruana Chabuca Granda y de su cajonero, Caitro Soto. Fue entonces cuando Paco de Lucía vio por primera vez el cajón y se dio cuenta3 de que era la percusión perfecta para el flamenco porque su sonido era “más consistente y preciso que el de las palmas4”. Cuenta el guitarrista que pagó a Caitro alrededor de 75 euros por el cajón que él mismo había fabricado y que se lo dio a Rubem Dantas, su percusionista en ese momento. En menos de una semana ya estaban tocando con él en los conciertos.

Cuando regresaron a España dieron un concierto en Madrid y, desde entonces, según el guitarrista, el cajón entró como instrumento de percusión del flamenco. “Fue como un reguero de pólvora5. A los seis meses en todas las casas flamencas de España había un cajón. Hoy parece que es algo que ha existido toda la vida en el flamenco”. Además, es pequeño y cómodo de transportar. Para los flamencos es perfecto porque se puede tener en casa y, además, es barato y fácil de construir. Todo esto ayudó enormemente a su difusión.

*Otras curiosidades del mundo hispanohablante

 

Texto publicado en el número 36 de la revista Punto y Coma

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