Ésta es una de las preguntas más típicas que los estudiantes de español se hacen sí mismos y hacen a sus profesores. Somos conscientes de que la respuesta no es fácil y de que el alumno encuentra siempre ejemplos que son difíciles de explicar o de prever. Vamos a tratar de explicar estas diferencias.

POR Y PARA VINCULADOS A LA CAUSA Y LA FINALIDAD
La dificultad del uso de POR y PARA se centra muchas veces en el cruce que se da entre la finalidad, vinculada a la preposición PARA, y la causa, vinculada a la preposición POR.

En muchos casos, el estudiante no es capaz de distinguir si estamos ante una situación de finalidad y tenemos que usar PARA, o se trata de una causa y tenemos que usar POR. Observemos los siguientes ejemplos:

Ejemplo 1: “María compra flores PARA su madre”.
Ejemplo 2: “María compra flores POR su madre”.

Ejemplo 1: en la primera oración, la madre de María es quien va a recibir las flores. Ella, la madre, es lo más importante, el destino o la finalidad de la compra. Sería la respuesta a: ¿PARA quién compra María flores?

Ejemplo 2: en la segunda oración, lo más relevante es la causa, que sobresale por encima de la finalidad. La razón por la que María compra las flores es su madre. María compra las flores a causa de su madre, quizá porque sabe que a ella le encanta que haya flores en casa o quizá porque desde pequeña le inculcó esta costumbre.

Solo relegado a un segundo plano queda el hecho de que la madre vaya a recibir las flores. Es más, puede suceder que la madre no vaya a recibir esas flores directamente y que María vaya a colocarlas en la casa porque sabe que a su madre le gustan. Esta segunda oración señala la causa y sería la respuesta a: ¿POR QUÉ compra flores María?

Si cambiamos el verbo comprar por otro que no funcione bien con un complemento de finalidad, la oración resulta incorrecta con la preposición PARA.
 

Veámoslo en este otro ejemplo: “Juan estudió piano POR su padre”. Esta oración significa que la explicación o la razón de que Juan estudiase piano fue su padre, que posiblemente le inculcó esta afición o le llevó a clases cuando él era pequeño. Sin embargo, sería incorrecto o incoherente decir: Juan estudió piano PARA su padre. El padre no puede ser el destinatario o la finalidad del estudio.

Veamos otro ejemplo: “El suelo estaba mojado POR la lluvia”. La causa del suelo mojado es la lluvia. El suelo está mojado porque ha llovido.

Veamos un ejemplo más de la utilización de PARA: “Sacó de una bolsa un par de yogures con sabor a fruta PARA sus hijos”. Los que se benefician de la acción son sus hijos; son la finalidad de la acción de sacar el yogur.
 
En resumen: POR indica CAUSA PARA indica FINALIDAD
 

  • Por Esther Barros, profesora titular en el Instituto Cervantes. Esther Barros lleva más de 10 años enseñando español en los Institutos Cervantes de Viena y Berlín.